Las preventas inmobiliarias han sido un tema candente en México, especialmente en Nuevo León, donde el aumento de fraudes ha generado preocupación entre los ciudadanos. En un esfuerzo por proteger a los compradores, el Congreso de Nuevo León ha dado un paso decisivo para regular estas operaciones, implementando medidas que buscan garantizar la seguridad jurídica y financiera de quienes invierten en propiedades bajo este esquema. La iniciativa, respaldada por municipios como Monterrey y San Pedro Garza García, propone el uso de fianzas obligatorias para los desarrolladores, asegurando que los proyectos inmobiliarios tengan el respaldo económico necesario antes de iniciar cualquier venta. Este movimiento responde a un problema creciente que ha dejado a cientos de personas afectadas por promesas incumplidas en el sector inmobiliario.
El problema de las preventas inmobiliarias fraudulentas no es nuevo. En los últimos años, casos como el de la Torre Novus Fundidora y Aldea Sur han puesto en evidencia la vulnerabilidad de los compradores. En estos casos, los desarrolladores recaudaron millones de pesos sin entregar las propiedades prometidas, dejando a los inversionistas sin su dinero ni su patrimonio. La nueva iniciativa legislativa busca poner fin a estas prácticas al exigir que los desarrolladores demuestren solvencia económica y cuenten con los permisos municipales correspondientes antes de ofrecer preventas inmobiliarias. Además, se plantea la creación de un padrón de inversionistas para mayor transparencia y la obligación de que los proyectos tengan al menos el 75% de los recursos garantizados, ya sea mediante fianzas o fideicomisos.
La propuesta, liderada por la bancada del PAN en el Congreso local, establece reformas al Código Civil y a la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano del estado. Entre los puntos clave está la exigencia de que los desarrolladores presenten un instrumento financiero, como un fideicomiso, que garantice el 100% del costo del proyecto. Esto no solo protege a los compradores, sino que también obliga a las empresas a asumir un riesgo financiero compartido, evitando que solo los ciudadanos sean los perjudicados en caso de incumplimiento. La regulación de las preventas inmobiliarias también incluye sanciones más severas para quienes inicien ventas sin permisos, un problema recurrente en desarrollos tanto verticales como horizontales.
El respaldo de los municipios ha sido fundamental para avanzar en esta iniciativa. El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, destacó la importancia de legislar para ofrecer seguridad a los compradores, señalando que la compra de un inmueble representa una inversión significativa para las familias. Por su parte, el secretario general de San Pedro Garza García, Luis Susarrey Flores, apoyó la idea de establecer candados legales, comparando la situación con regulaciones más estrictas que ya existen en países desarrollados. Estas medidas buscan evitar que los desarrolladores ofrezcan preventas inmobiliarias sin la factibilidad de uso de suelo, rasantes o permisos de construcción, lo que ha sido una práctica común en proyectos fraudulentos.
Otro aspecto relevante de la reforma es la creación de un marco legal que permita a los compradores recuperar su inversión en caso de que el proyecto no se concrete. La iniciativa propone que, en un plazo de 30 días, los desarrolladores devuelvan los enganches pagados, junto con una indemnización por los daños ocasionados. Esto representa un cambio significativo en la protección de los consumidores, ya que, hasta ahora, muchos afectados por fraudes en preventas inmobiliarias han tenido que recurrir a largos procesos legales sin garantía de recuperar su dinero. La regulación también busca limitar las preventas al avance real de la construcción, evitando promesas basadas en proyectos que ni siquiera han comenzado.
La Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) ha aplaudido estas medidas, pero también ha propuesto certificaciones para los desarrolladores que cumplan con todos los requisitos legales y financieros. Según expertos del sector, estas certificaciones, ya implementadas en estados como Quintana Roo y Yucatán, podrían dar mayor confianza a los compradores al momento de invertir en preventas inmobiliarias. Sin embargo, la AMPI advierte que los asesores inmobiliarios, quienes interactúan directamente con los clientes, también deben verificar la viabilidad de los proyectos para evitar ser cómplices involuntarios de fraudes.
El impacto de estas reformas podría extenderse más allá de Nuevo León, ya que otras entidades del país enfrentan problemas similares con las preventas inmobiliarias. La falta de regulación ha permitido que empresas sin escrúpulos operen libremente, afectando la economía de miles de familias. Por ejemplo, en casos recientes, se han reportado fraudes que involucran sumas millonarias, como el de Crearé Desarrollos, donde más de 800 personas perdieron sus ahorros. La nueva legislación busca enviar un mensaje claro: no habrá impunidad para quienes se aprovechen de la buena fe de los ciudadanos.
Para garantizar la efectividad de estas medidas, el Congreso de Nuevo León ha trabajado en conjunto con cámaras empresariales y autoridades municipales. Estas mesas de trabajo han permitido identificar las lagunas legales que han facilitado los fraudes en preventas inmobiliarias, proponiendo soluciones prácticas y viables. La Cámara de Propietarios de Bienes Raíces de Nuevo León (Caprobi) ha participado activamente, destacando la necesidad de procesos más transparentes para proteger el patrimonio de los compradores.
Además, se han tomado en cuenta experiencias internacionales, como las regulaciones en Estados Unidos, donde los desarrolladores deben demostrar el capital necesario antes de iniciar una preventa. Estas referencias han inspirado propuestas como la “aseguranza de título”, que podría adaptarse al contexto mexicano para brindar mayor seguridad jurídica. Las discusiones en el Congreso también han considerado la opinión de notarios públicos, quienes han alertado sobre contratos disfrazados que no comprometen a los desarrolladores, pero sí atan a los compradores.
La regulación de las preventas inmobiliarias es un paso crucial para fortalecer la confianza en el sector inmobiliario mexicano. Con estas reformas, Nuevo León busca convertirse en un modelo a seguir, demostrando que es posible proteger a los consumidores sin frenar el crecimiento del mercado. A medida que las discusiones avancen, se espera que las reformas se concreten antes de finales de septiembre, marcando un antes y un después en la forma en que se comercializan las propiedades en el estado.


