La generación de empleo en Jalisco enfrenta un panorama desalentador para 2025, con una drástica reducción en las expectativas. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Jalisco ajustó a la baja su proyección inicial de 45 mil nuevos puestos de trabajo a apenas 20 mil, la cifra más baja desde 2010, según registros del organismo. Este recorte responde a múltiples factores, como la incertidumbre económica global, la reforma judicial, la inseguridad y los efectos de recientes cambios legislativos laborales. Coparmex, liderada por Raúl Flores López, ha señalado que estas condiciones han frenado las inversiones y debilitado el tejido empresarial en la entidad, afectando directamente la creación de empleo.
El panorama económico en Jalisco, un estado con una fuerte vocación exportadora, se ve impactado por amenazas externas, como la política arancelaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Estas políticas han generado cautela entre los inversionistas, lo que se traduce en una menor generación de empleo formal. Según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), de enero a julio de 2025, Jalisco generó solo 13,287 nuevos empleos formales, posicionándose como la sexta entidad con mayor creación de puestos a nivel nacional. Sin embargo, esta cifra está muy por debajo de las expectativas iniciales, reflejando una desaceleración en el mercado laboral. Sectores como la agricultura han sido particularmente afectados, mientras que el comercio, los servicios y la industria de la transformación muestran mayor estabilidad.
La reducción en la meta de empleo también está ligada a la pérdida de patrones en el estado. Entre julio de 2024 y julio de 2025, Jalisco perdió 2,269 patrones, principalmente microempresas, lo que evidencia un debilitamiento del tejido empresarial. Este fenómeno se suma a una caída nacional de más de 30,000 patrones en el mismo periodo. Raúl Flores destacó que, desde el repunte postpandemia en 2021, la generación de nuevos patrones ha ido disminuyendo progresivamente, lo que limita las oportunidades de empleo formal. La incertidumbre jurídica, derivada de la reforma al Poder Judicial, y los crecientes problemas de inseguridad en el país son factores que desincentivan la inversión y, por ende, la creación de empleo.
A pesar de este panorama, Coparmex Jalisco mantiene un enfoque proactivo y ha propuesto estrategias para revertir la tendencia. Entre sus planteamientos está el fortalecimiento de la colaboración entre el sector privado, el gobierno y las universidades para impulsar la empleabilidad. También se busca promover un ecosistema que fomente la atracción de nuevas inversiones, garantizando condiciones de conectividad, seguridad y acceso a recursos como agua y energía. Estas medidas, según el organismo, son esenciales para superar los retos actuales y consolidar a Jalisco como un referente en generación de empleo formal.
El impacto de la generación de empleo trasciende las cifras, ya que los empleos formales representan una derrama económica significativa. En 2024, Jalisco generó 30,724 nuevos empleos, contribuyendo con el 14% de los empleos creados a nivel nacional. Esta actividad laboral generó una nómina mensual de más de 36 mil millones de pesos, según estimaciones del organismo empresarial. Sin embargo, la desaceleración observada en 2025 pone en riesgo esta dinámica, especialmente en un contexto de incertidumbre global y local. Factores como el cambio climático, que ha afectado la producción agrícola, y los ajustes legislativos también juegan un papel en este escenario.
El gobierno estatal, encabezado por Pablo Lemus, ha manifestado su compromiso para atraer inversiones y mejorar las condiciones laborales. Iniciativas como el “Plan México” buscan captar hasta 45 mil millones de dólares en inversiones para 2025, lo que podría impulsar la generación de empleo en estados como Jalisco. Sin embargo, la falta de certidumbre jurídica y los desafíos en seguridad siguen siendo obstáculos. Coparmex ha instado a las autoridades a trabajar de manera conjunta con el sector privado para crear un entorno más favorable para las empresas y los trabajadores.
El ajuste en la meta de empleo no es un fenómeno exclusivo de Jalisco. A nivel nacional, el IMSS reportó que en 2024 se crearon solo 213,993 empleos formales, el dato más bajo desde la pandemia. Esta cifra está lejos del promedio anual de 519 mil empleos de la última década y aún más distante de los 1.2 millones necesarios para absorber la demanda laboral de los jóvenes. La informalidad laboral, que afecta al 54.3% de los trabajadores en México, sigue siendo un desafío estructural que limita el acceso a derechos laborales y seguridad social, afectando también la generación de empleo formal.
En el caso de Jalisco, la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) ha destacado avances en el mercado laboral, con una tasa de desocupación del 1.69% en el primer trimestre de 2025, por debajo del promedio nacional. Además, la tasa de condiciones críticas de ocupación, que mide empleos con bajos ingresos y largas jornadas, se redujo al 22%, posicionando a Jalisco como una entidad con mejores condiciones laborales en comparación con otros estados. No obstante, el 46.48% de los trabajadores en el estado aún laboran en condiciones de informalidad, lo que representa un reto significativo.
Para enfrentar esta situación, Coparmex Jalisco ha enfatizado la necesidad de políticas públicas que incentiven la formalización del empleo y reduzcan los costos laborales no salariales para las empresas. La colaboración entre el sector privado y el gobierno será clave para dinamizar la economía y superar las expectativas de empleo en 2025. El organismo también ha señalado la importancia de garantizar un entorno de seguridad y certeza jurídica para atraer inversiones nacionales e internacionales, especialmente en un contexto donde la relación comercial con Estados Unidos y los conflictos geopolíticos pueden impactar negativamente.
Diversos reportes han coincidido en que la desaceleración económica y los factores externos han afectado a Jalisco y a otras entidades del país. Líderes empresariales han expresado su preocupación por el impacto de las políticas arancelarias y la falta de incentivos para las micro, pequeñas y medianas empresas, que son fundamentales para la generación de empleo. Estas observaciones reflejan un consenso sobre la necesidad de acciones coordinadas para revertir la tendencia negativa.
El análisis de la situación laboral en Jalisco también ha sido abordado por especialistas, quienes señalan que la informalidad persiste debido a la baja capacidad del sector formal para generar empleos atractivos. La colaboración entre los tres niveles de gobierno y el sector privado es vista como una solución viable para reducir la informalidad y mejorar las condiciones laborales, según han comentado algunos académicos en recientes discusiones sobre el tema.
Finalmente, el compromiso de Coparmex Jalisco con la generación de empleo se mantiene firme, a pesar de los desafíos. La entidad continúa siendo un referente nacional en paz laboral y desarrollo económico, pero requiere esfuerzos conjuntos para superar los obstáculos actuales. La reducción en la meta de empleo es un llamado de atención para que todos los actores involucrados trabajen en estrategias que fortalezcan el mercado laboral y aseguren un crecimiento sostenible en el estado.


